La vieja Guardia

Lanzo un grito desesperado... Acongojado y retraído veo como pululan sin cesar miles de jóvenes en búsqueda de identidad, y aunque gritan que ya la poseen, sólo los veo correr el camino de las hormigas, donde sólo se distinguen las muertas entre las vivas.
Black Aún recuerdo aquellas épocas en que el negro acompañaba mi alma en las largas jornadas de oscuridad, cuando muchos nos llamaban mechudos o marihuaneros, a pesar que nuestro único narcótico era el metal, cuando la oleada negra aún comandaba las noches, y cuando todos nos veían igual, aunque en el fondo sabían que cada uno de nosotros era una historia, desde juglares y académicos, hasta dementes y letales, girando acompasados frente al sonido estridente de una guitarra, el común denominador era un color, aunque todos éramos islas apartes, solitarios, pero respetuosos...
Hoy todos gritan individualidad, pero muestran en sus cabezas punk, llevan el rock en los pies y la electrónica en sus ropas, mientras se acompasan al grunge y el hardcore, pretendiendo ser skaters y filósofos de tres pesos, visten mil colores y simulan mil saberes, pero solo son reductos de ideologías viejas y desfasadas en el tiempo... Ni siquiera son merecedores de nuestro medioevo... Los clásicos nos quedamos atrás, fieles a los principios, aunque las ropas cambiaron el sentir nadie nos lo saca de los corazones, hoy los ideales se venden al mejor "one hit" mientras la mancha indolente se esparce por la ciudad, insolente, generando violencia en tiempos donde nos hartamos de verla en la calle y la televisión.


¿Cuándo entenderán que la época de las cadenas y  los taches ensangrentados se quedó con nosotros? Déjennos a nosotros que ya no vamos a aprender, las nuevas generaciones resultaron peores que aquellos que si vivimos los desmanes, peleando por pelear, sin un ideal que defender, las drogas y el rocanrol son tragedias griegas ya, fumar y ser contestatarios NO les da identidad, sino que nos recuerdan otras épocas, ya pasadas.
Y se dicen hijos de un género, respuesta de una voluntad... ¡Díganme! ¿Respuesta a qué? ¿Hijos de quién? Son solo un reducto comercial de una estrategia de ventas, no son los rebeldes oprimidos, ni los pacifistas exacerbados, ¿Acaso no notan que las letras de sus ídolos solo proclaman las tragedias de nuestras estatuas? Da escozor ver payasos tocando salpicones de géneros. De nosotros fueron las cadenas, las calaveras, las estrellas, las cruces, y los guerreros, de nosotros fueron los dragones, las princesas y las motos, las peleas de bar y las noches bohemias con la guitarra, de nosotros fueron los demonios y las espadas, el doblepedal,  la guitarra y el scream, las pinturas en las caras, los jarros de cerveza y las gafas negras con el cabello largo, los pantalones entubados y las chaquetas de cuero... Si contamos lo que han sido los demás clásicos ¿Qué les queda a ustedes más allá de la fea manía de fotografiarse?

Somos hijos de un viejo dios
al que el tiempo su nombre borró,
herederos de un trono sin rey
protectores de una religión.
Somos monjes sin obligación
ni doctrina que cumplir,
nuestro estigma fue la decisión
de elegir el cómo vivir.
Pasan los años y en nuestro interior
arde la llama tal como empezó,
sentimiento, pasión, fuerza y libertad,
somos la vieja guardia.
Los retoños no quieren llevar
nuestras señas de identidad,
justifican que en el corazón
es allí donde deber estar.
Me pregunto si quieren creer
que la guerra ya se terminó,
o tan solo pretenden jugar
a ser gato y a la vez ratón.
Pasan los años y en nuestro interior
arde la llama tal como empezó,
sentimiento, pasión, fuerza y libertad
somos la vieja guardia.
Y no, no nos cambiarán, no nos callarán
mientras nos queden fuerzas para continuar,
no nos cambiarán, no nos callarán
mientras nos quede aire para respirar,
mientras nos quede vida no será el final.
- WARCRY

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