Sí, jugué la Beta de Overwatch, y...


Bueno, han pasado más de 4 años desde la última vez que me invitaban a un Beta de cualquier cosa, triste coincidencia dado que llevo casi 4 años desde que cambie de trabajo... ¿estaré haciendo algo mal? Bueno, no importa, quiero compartirles mi experiencia con la última PI de Blizzard, una más para sumar a mi ya conocida afición y una que, debo admitir, me sorprendió gratamente.

La eterna instalación

Como se ha vuelto costumbre en las últimas entregas de videojuegos (desde FIFA, pasando por Carmaggedon y llegando a este shooter), los paquetes de instalación se están convirtiendo en enormes arcas de material, los cuales ponen a sufrir a los más impacientes, y Overwatch no es la excepción, aunque es de los más pequeños con casi 7 Gigabytes de archivos de instalación (tamaño que conserva una vez instalado, algo que agradecer).

Como era de esperarse, Blizzard hecha mano de su plataforma unificada Battle.net para realizar la instalación, y nos informa con detalle del estado de la descarga e instalación, debo admitir que hecho de menos los paneles de instalación standalone que Blizzard tenía antes, pero la modernidad tiene su costo: las GUI unificadas. El proceso es simple, indoloro, y demorado, pero vale la pena esperar por ese botoncito azul:



Una vez lanzado el juego, es de agradecer que se mantenga la misma estética que ahora manejan las pantallas de ingreso de los juegos de Blizzard, digamos que uno no se pierde (algo que es valioso cuando uno nota que los años a veces acompañan cierta ignorancia digital):
A partir de esta pantalla, todo se terminó volviendo un viaje emocionante y adictivo.

La escuelita

Casi un estándar de facto, ahora todos los videojuegos vienen con un, muy pocas veces agradecido, tutorial de juego, el cual más que tocar las bases del género mismo, lo que intenta es familiarizar a los nuevos jugadores con los controles y mecánicas mínimas necesarias para no terminar sucumbiendo en el intento de entender cómo funcionan las cosas. Overwatch no es diferente, y lo primero que nos presenta es un tutorial donde nos enseña a movernos y a usar el conjunto de habilidades que hace de este shooter algo diferente (a ver, es que tener sólo 4 habilidades, sin más armas, ni un centenar de gadgets, es un concepto nuevo en un género donde los teclados se estaban quedando cortos ante la miríada de opciones existentes). La temática es simple: corre allí, salta allá, dispara aquí, dispara allá.. MUY BIEN! Ahora ve a jugar de verdad:



Rooster

La promesa de este shooter es simple: Algo diferente, y de ahí que se han esforzado muchísimo en proveer una atmósfera de "no juegas con una clase, juegas con un héroe", lanzando un portafolio bastante amplio de personajes para escoger. Pero no hay que perder el foco, si hay clases (o roles, como sea): Ofensivo, Defensivo, Tanque y Soporte; pero se han esforzado tanto en cada personaje que terminan existiendo 21 maneras diferentes de jugar, por cada personaje una manera única de jugar cada clase, técnicas diferentes, estrategias diferentes. Y aunque esta cualidad es para aplaudir enormemente, me parece importante también resaltar que el diseño y el look n' feel de cada uno de estos personajes han evocado muchos recuerdos bellos de otras épocas donde la estética de los personajes era gratamente cuidada, es un 10 para los diseñadores de Blizzard:



Bastantes, ¿no?

Hints...

Algo que se agradece mucho es que el juego tiene suficiente información como para de verdad sacarle el provecho a las sesiones de juego, algo muy valioso cuando uno quiere hacer algo y no tiene la más remota idea, o simplemente quiere probar otro personaje y no sabe por donde empezar:



Estadísticas, logros y aplausos

Ahora, si bien, aunque por lo general mi objetivo fundamental es entretenerme, cabe mencionar que se ha puesto una cantidad impresionante de esfuerzo en guardar estadísticas y números de absolutamente todo, lo que le irá muy bien a los jugadores profesionales y a los amantes del análisis de datos:

Ahora también, como por lo general cualquier espécimen humano está fuertemente impulsado a la relación objetivo-recompensa, Overwatch no se queda atrás y se la pasa impulsando el reconocimiento a los jugadores, tanto en forma de votos de los compañeros y contrincantes, como también en el desbloqueo de logros, retratos y misceláneos que le aportan variedad al juego, sin tener que destruir ningún balance existente entre personajes:

Y como si fuera poco, hasta guarda un podio especial para lo que llaman "La Jugada de la Partida", aún no me queda claro como se selecciona y todo parece indicar que es un guiño a alguna jugada que produzca suficientes bajas enemigas, ya bien sea por loe espectacular o lo arriesgada, no obstante: No importa! Uno se siente enormemente satisfecho de aparecer nombrado con este premio especial al final de las partidas, se gane o se pierda:

Si, jugué la Beta de Overwatch, y...

Aunque pensé que iba a divertirme un rato disparando a mansalva para todos lados, al final son los pequeños detalles en los escenarios, en la escenografía, en los personajes, lo que hizo que me quedara... y debo admitir que Overwatch me encanta... Otro gasto a mitad de año. 

Nos vemos en Overwatch!