Satan, Lucifer y la inconsistencia histórica

Hace mucho tiempo he tenido cierta inquietud sobre el papel real de Satan en la religión (esa que conocemos hoy), me ha parecido que los detalles particulares sobre su expulsión y castigo han estado matizados de una forma que ha generado un sentimiento de repulsión instantáneo en las personas del común, tanto así, que se ha generado un odio que creo firmemente ha estado totalmente desorientado, y no, no me refiero para nada al culto a la maldad, a el sentimiento destructor o al sacrificio, sino más bien el temor exagerado a lo desconocido.


Hoy, debido a las actividades propias de la Semana Mayor, tuve la oportunidad de toparme con una película de nombre "Jesús", que cuenta, como es de suponerse, los últimos momentos de Jesús de Nazareth. Todo se desenvolvía como usualmente conocemos la historia, hasta el momento en que Jesús sube al jardín de Getsemaní, en el monte de los Olivos, allí, postrado, se encuentra orando a Dios por esa situación que está a punto de acaecer. Cuenta la historia que el Diablo, Satanás, o Lucifer (nombres a los que ya llegaré en su momento), baja a la tierra y osa tentar a Jesús, para que no cumpla la voluntad del Padre. En ese momento, la película tomó un giro muy interesante que reavivó mi sentimiento de deficiencia histórica, Lucifer se encuentra con Jesús, y tienen la siguiente plática (ver desde 0:28 a 06:20):

  • Jesús: "Padre, te lo ruego, aleja de mi este cáliz, pero que no se haga mi voluntad. Sino la tuya. Tengo tanto miedo de no poder soportarlo, Padre". 
  • Lucifer: "Comienza el último acto Jesús. Tu Padre no extenderá su poderosa mano para evitarlo. El desea que tú atravieses todos los dolorosos pasos hasta el final."
  • Jesús: "Sigue Su voluntad"
  • Lucifer: "¿Su voluntad? Su voluntad es que seas azotado, escupido, humillado, arrastrado por las calles, golpeado, ultrajado, que te condenen y te crucifiquen. ¿Sabes lo qué es la crucifixión? Pero no la has sentido, no has sentido el dolor de los clavos atravesando tus manos, o atravesando tus pies. Es la agonía. Horas y horas de agonía. El peso de tu cuerpo aplastandote los pulmones y asfixíandote, lentamente. Tendrás que soportar todo solo. Fijate en ellos, no pueden ni mantenerse despiertos, y saldrán corriendo en cuanto Judas aparezca. Sabes que tengo razón. ¡Y todo será en vano! Jesús."
  • Jesús: "No, no será en vano. A través de mi, Dios revelará Su amor por el ser humano."
  • Lucifer: "¿Dios? ¿Te refieres a ese Dios invisible y despiadado que deja morir de hambre a sus hijos?"
  • Jesús: "No será en vano."
  • Lucifer: "Ohh, si. En vano. ¡Te lo mostraré! Habrá cruzadas en tu nombre. "Jesucristo" gritan mientras matan. Matar en nombre de Cristo será un gran negocio a través de los siglos, Cristo Jesús. ¿Para ésto vas a morir? ¿Para ésto le servirá tu agonía? Será otra razón para asesinarse y torturarse mutuamente. ¿No te parece que ya tienen suficientes razones? Sin necesidad de que pases por esto. Es tan sencillo, tan sencillo, Jesús, sólo tienes que pedirle que venga por tí."
  • Lucifer: "Un mundo en guerra."
  • Jesús: "¿Por qué?"
  • Lucifer: "¿Por qué? ¿Quién sabe?. A ese hombre no le gusta el grano en la nariz de ese otro. Pero tu puedes impedirlo, esta noche, tu puedes detenerlo, baja de esa cruz que te tienen preparada, ¿para qué morir de dolor cuando puedes cambiar todo? Hacer de la tierra un paraiso, acabar con la pobreza, con el hambre y con la guerra. ¡Tu puedes hacerlo! Esta en tus manos, ¡pero hazlo hoy!"
  • Jesús: "No, no puedo."
  • Lucifer: "Si que puedes."
  • Jesús: "No es la voluntad de Dios."
  • Lucifer: "¿No es la voluntad de Dios acabar con la guerra?¿Qué clase de Dios es ese?"
  • Jesús: "Uno que ama tanto a los hombres que les ha dado la voluntad de elegir. No los ha creado para ser el gran dictador de todos. Él les deja elegir entre hacer el bien y el mal..."
  • Lucifer: "Y ésto es lo que ellos eligen. Jajaja"
  • Jesús: "Si. Yo te perdono."
  • Lucifer: "No quiero tu perdón. Mira, aquí llegan Judas y su chuzma. Jesús, ni siquiera tienes que postrarte ante mi, ni siquiera te estoy pidiendo eso. Llama a tu Padre y pídele que te libere, dile que tu no quieres esto, no te obligará a pasar por ello. Sabes que no lo hará. Un gesto con la mano y estarás en casa, a salvo. Hazlo. Ahora. Lo que te he enseñado es verdad, y vas a morir en vano. Tu no conoces lo que va a pasar, ¡yo sí! Lo he visto, nada cambia. Ellos no tienen la capacidad de amar como tu quieres que amen, eso no ocurrirá, así que levanta tu mano y despidete de todo esto. Vuelve a casa Jesús, vuelve a casa con tu Padre, vuelve. No mueras en vano. No, no mueras solo."
  • Jesús: "No estoy solo, mi Padre está conmigo."
  • Lucifer: "Vas a morir en vano Jesús."
Interesante. ¿no? Es algo dificil digerir el diálogo y pensar en las opciones. Sí las cosas se hubiesen dado de esa manera... ¿qué habría pasado si Jesús decide girar la historia? A mi no se me hace descabellado pensar que Lucifer haya usado el futuro (nuestro presente) como la tentación para Jesús, al final, ¿qué cambió? Y si murieron muchos en el camino. La historia guarda relatos oscuros de centenares de años donde murió gente inocente, sólo por pensar o ser diferentes, hogueras, empalizadas, verdugos y mártires, años que se recordarán como los más despiadados. Pero entonces ¿es esa la imágen de un Lucifer maligno?

Cuando uno se sienta a hablar del Diablo, se termina cayendo en un terreno baldío y peligroso, lleno de sentimentalismos... pero ¿se ha pensado de donde viene ese diabólico ser? Es realmente un ángel caído, que de algún modo desarrolló maldad, aunque por principio su escencia es hecha de pura bondad, como Dios mismo (esto me recuerda la "paradoja de Epicuro"). ¿cómo se puede generar maldad desde la bondad? ¿O es acaso la falta de divinidad lo que nos hace malos, o mejor, humanos? Veamos que se encuentra por ahí (léase Wikipedia) sobre esta historia:

Satán: La maldad
Satán, esa figura demoniaca que atormenta el alma de los santos, tiene como origen la biblia hebrea, donde originalmente representaba a cualquier entidad (humana o no) que desafíaba la fé de las personas. Más allá de la encarnación de la maldad, o la representación de un ángel caido, era un concepto fundamental que encarnaba las pruebas de fé. Se le conocía como el acusador.

Es de resaltar que tanto en el libro de Job, como en la literatura talmúdica, Satanas, más que el enemigo de Dios, era perfilado como un agente de Él mismo, con una labor especial: tentar a la humanidad a cometer pecado, para así medir la fe y la creencia que las personas tienen en Dios. Como dirían por ahí "Es un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo".

Pero entonces ¿qué lo hizo convertirse en la personificación de todo el mal? Para mi no es claro, pues su existencia pasa de ser un exiliado del cielo que era capaz de discernir la diferencia entre los bueno y lo malo (según el segundo libro de Enoch), al príncipe de este mundo (según el libro de Juan), a un renegado celeste que no quizo postrarse ante el primer humano (según el Corán). ¿Ser desobediente lo hace malo? Si es así, que llena de maldad está esta tierra. Dando por descontado que la desobediencia no tiene nada que ver con la autodeterminación de las personas, y que muchas veces surje como resultado de iniciativas no muy santas.

Acá resalta el texto del Corán sobre la caída de Shaitan (Satan), el cual se refiere a un ángel, Iblis, que se negó a postrarse ante Adán luego que Dios lo creara. La razón era simple: un ángel, creado del mismo fuego divino, no debería postrarse ante un hombre, creado del barro. Razón por la cual Dios decidió arrojarlo del cielo y encerrarlo en la tierra, donde luego terminó tentando a Adán y a Eva para que comieran del fruto del conocimiento. Y es precisamente es este ángel caido el que le da paso a la segunda parte:

Lucifer, el ángel caido
Desde el siglo cuarto, y aparentemente por culpa de Tertuliano y Orígenes, Satán empezó a recibir otro nombre: Lucifer. El concepto de Lucifer coincide con el relato del Corán sobre un ángel que es expulsado del cielo y cae en la tierra (o un poco más abajo), debido a su desobediencia frente al mandato de Dios (además del relato de Enoch, donde es capaz de diferenciar la bondad y la maldad, "don" que nos heredó desde el Edén). Así mismo, con este nombre el concepto también empieza a adquirir otros matices, Lucifer ya no es únicamente una personificación de la maldad, sino además resulta que fué creado como el ángel más bello entre todos los ángeles, y su misma arrogancia fue la que lo impulsó a desobedecer a Dios, queriendo crear un trono más arriba de los cielos, indiscreción que lo llevó a ser expulsado de los cielos mismos, junto con un ejército de ángeles que respaldaban la causa.

Pero es precisamente en este momento, donde la historia crece infinitamente. Lucifer, el nombre, proviene de las palabras latinas Lucem Ferre, que significan: "el portador de luz" (nótese la ambivalencia del concepto, el que porta luz es el mismo que encarna la maldad), o bien, Phosphorus, la Estrella matutina, un nombre con el que habitualmente se hacía referencia al planeta Venus, cuando era visible al amanecer (y yo que entendía el amanecer como el inicio de una nueva esperanza... uhmm...). La pregunta que asalta ¿En qué momento Lucifer se convirtió en la encarnación de la Maldad? y ¿Por qué? Me queda un sinsabor al pensar que extraña elucubración podría estar detras de asociar a Lucifer con la maldad, y colocarle el título de desterrado, y convertirlo en nuestro peor enemigo, y en aquella cosa de la cual Dios nos debe proteger. ¿Venus tendrá algo que ver?

Venus. De madre a enemiga
¿Qué significa que arrojaran a Lucifer (Phosphorus, Estrella matutina, Venus) del cielo? ¿Qué hay detrás de este "simbolismo"? Pues, todo parece indicar que el mensaje es claro, en el Reino de los cielos no hay cabida para un conjunto de sentimientos que sean demasiado terrenales, y justamente Venus representa la encarnación de aquello que, en mi concepto, nos hace humanos: el amor, la belleza, la sexualidad, la fertilidad, la prosperidad y la guerra (que entiendo como el apasionamiento).

Pero ¿quién es Venus? Venus es una diosa antigua, venerada en la Roma clásica (antes que conocieran el cristianismo, y mucho antes que lo posicionaran como la religión oficial), que representa el principio femenino fundamental: el agua como la generadora y balanceadora de la vida, de esencia asimilativa y benigna, y capaz de dar la victoria en la batalla, el exito en el sexo, la prosperidad económica y la buena suerte.No es fortuito entonces empezar a ver relaciones de conceptos, que antes parecía tan etéreos.

Hay un factor particular que quisiera resaltar: Venus es la representación femenina de la dualidad hombre-mujer, siendo ella la contraparte del dios Marte, el fuego, la representación del poderío, del mandato y de la guerra misma.

A partir de acá empiezan a saltar muchas mas deidades desplegadas en muchas más culturas, cada vez más antiguas: Afrodita, Astarte, Ishtar, Inanna...

Afrodita: Afrodita es la contraparte griega de Venus, es la diosa del amor, la belleza, el placer y la procreación. Del mismo modo que su similar romana, Afrodita nace entre el agua, y representa sus cualidades. De hecho, su extrema belleza hacía temer que se acabase la paz entre los Dioses, situación que obligó a Zeus a casarla con Hefesto, con el fin de que los celos que generaba entre los olímpicos no desencadenaran una batalla.

No es coincidencia que en algunos mitos, Afrodita sea considerada la madre de Eros, el dios del amor, sentimiento muy humano y del cual muchas mitologías han señalado que es un sentimiento el cual los dioses han sido incapaces de entender.

Aparentemente, su culto fue adoptado de uno más antiguo: el culto a Astarte.



Astarte: Astarte es la diosa fenicia de la fertilidad, la sexualidad y la guerra, asociada desde sus orígenes con el planeta Venus. Astarte inclusive aparece referenciada en literatura hebrea, donde representa una deidad foránea asociada con el poder de la naturaleza.

Es simpático pensar que el cristianismo tiene un demonio asociado con este nombre: Astaroth (cuyo nombre se derivó directamente de Astarte), el cual representa al príncipe coronado del infierno (que también esta estrechamente relacionado con Inanna).

El Rey Salomón describe a Astaroth como un demonio muy poderoso, con alas emplumadas, una corona, una serpiente en una mano, y que cabalga un dragon. Para algunos ocultistas, Astaroth es el principe de los acusadores y los inquisidores, coincidencialmente, como se le conocía a Satan también.

Ishtar: Ishtar es la contraparte akadiana y babilonica de Astarte, es la diosa de la fertilidad, el amor, el sexo y la guerra. En el panteón babilónico era la representación del planeta Venus.

De Ishtar reza una historia en la cual ella descendió al inframundo, y cuando quedó allí atrapada, toda la actividad sexual de la tierra desapareció por completo, pues su aprisionamiento terminó despojando a la humanidad de ese sentimiento.

Ishtar se conocía como la cortesana de los Dioses, debido a su constante lujuría y a su gran cantidad de amantes.


Inanna: Inanna es la contraparte sumeria de Ishtar, y como es de esperarse, es la diosa del amor sexual, de la fertilidad y de la guerra. Esta diosa en particular tenía muchos nombres diferentes, todos asociados con el mismo concepto "la dama del cielo", de ahi que fuese considerada la deidad femenina más importante de la antigua Mesopotamia.

Como todas las anteriores, Inanna estaba estrechamente relacionada con el planeta Venus, y adoptaba de este astro las características que la defininían como deidad: impredecible en sus acciones. En cultos antiguos, Inanna estaba asociada con el sexo extramatrimonial, y habitualmente la guerra se le llamaba "la danza de Inanna".

Quisiera recoger un párrafo que la describe y que, por casualidad, me recuerda la descripción del Diablo mismo: "Ella arroja confusión y caos contra todos los que la desobedecen, acelerando la carnicería y la devastación, vestida en un esplendor aterrador. Su juego es acelerar el conflicto y la lucha."



¿Y la inconsistencia?
Luego de ver estas cosas (sin nada de rigor científico, por supuesto), solo una cosa se me graba en la mente, lo que fué arrojado del cielo fue la personificación de lo que nos hace humanos, representado en una mujer (apenas evidente, pues son ellas, ustedes, quienes representan la vida en la tierra, las madres, las creadoras). Del cielo no se arrojó la maldad, se arrojó la posibilidad de sentir, se arrojó al ángel que era más humano, el que se apasionaba, el que no "comía completo", junto con todos los otros que entendieron qué era la humanidad.

Y que quede constancia, no estoy diciendo que la maldad no exista, claro que si, pero su origen no es un ángel que cayó del cielo y que se trajo con él los sentimientos de amor, de guerra, de apasionamiento, de procreación y la fertilidad. De repente me da la impresión que esa figura femenina que se arrojó del cielo, es la misma representación de la libertad, y el libre albeldrío consiste en seguir una vida orientada a la deidad: Con compasión, despojo de lo material, espiritualidad individual y con la incapacidad para morir; o orientada a la humanidad: con amor, con pasión por lo que nos hace mortales, por la ansiedad de ser pares y con el tiempo corriendo en contra.

Esto me recuerda un par de frases, una de Zeus y una de Hades en Furia de Titanes 2 (realmente, Wrath of the Titans):
Zeus: "Algún día entenderás que ser mitad humano, te hace más fuerte que un Dios"
Hades: "¿Quiéres que lo diga, hermano? ¿Quiéres que diga que tengo miedo? ¿Hace falta decirlo? Cuando un humano muere, sus almas van a algún otro lado - sin embargo, no hay un lugar donde vayan los Dioses cuando morimos! No hay nada, sólo el olvido..."