11 y 12 con Chespirito

Anoche fui a ver, en excelente compañía, la obra de teatro 11 y 12, escrita y dirigida por Roberto Gómez Bolaños "Chespirito", para serles sincero me quedo corto para describir la obra, es genial, cómica, fluida y de un lenguaje muy cotidiano.

chespirito-en-11-y-12La historia es la de un conductor de camión  (Eloy Madrazo, interpretado por Chespirito) que atropella a un caballero en una situación algo confusa y le hace perder un par de órganos, luego la historia se desenvuelve alrededor de la donación de órganos para el pobre infortunado y en las postrimerías de la obra para el mismísimo Eloy, mientras todos pasan por mil y una situaciones hilarantes. Para Eloy es muy incómodo decir "malas palabras", en especial ahora que los "pedoriquios" las colocan en portada sin más ni más, entonces a modo de lenguaje codificado decide usar números para referirse a distintas partes del cuerpo:

"...1 para la frente, 2 y 3 para los ojos, 4 para la nariz, 5 para la boca, 6 para la garganta, 7 y 8 los hombres no tenemos... o sí tenemos, pero un ‘7 y 8itos’, y hay unas mujeres con un ‘7 y 8ochotes’, 9 para el ombligo, 10 para la cintura, 11 y 12 las mujeres no tienen =P, 13 si tenemos hombres y mujeres, pero diferentes, aunque encajan perfectamente, en la retaguardia tenemos 14 y 15, para sentarnos..."

Ya podrán imaginarse de dónde viene el nombre de la obra, y más exactamente, a qué órganos hace referencia el accidente. Fue muy agradable ver que adaptaron unas partecitas del guion al entorno nacional, haciendo referencia al Campin (Estadio Nemesio Camacho) y retomando frases como "mamando gallo", hubiese deseado que la carretera a la que hacen referencia al principio también la hubiesen adaptado, pero tal vez hubiese maltratado mucho el guión.

Fue realmente agradable verlos a tan pocos metros y reír como niños, habría que estar allí de nuevo para recordar con claridad cómo los cientos de espectadores aplaudieron el ingreso al escenario de Chespirito, y como se desternillaban de la risa a cada disparate, emotivo incluso al finalizar la obra cuando el auditorio al unísono se levanto a aplaudirle al genio de la comedia latinoamericana, se agolparon al borde de la tarima que mantenía la escenografía para aplaudirle, regalarle cosas e intentar tocarle como al ídolo que es, los gritos de  "Roberto te amamos" no se hicieron esperar e incluso hubo lagrimas en los más nostálgicos y mayorcitos de los asistentes...

Creo que ya podré morir tranquilo, y no me cargaré la sensación que no vi nunca la obra cumbre de Roberto Gómez, desde 1992 ha presentado más de 28000 funciones, y yo estuve en 1 de ellas (de las 8 que se hicieron en Bogotá). Mientras tanto sigo en ovación de pié a nuestro pequeño Shakespeare... Chespirito.

PD: Les quedo debiendo un video, en cuanto sepa como rotarlo 90° (es un 3gp y no he encontrado un programa que lo rote sin dañarlo, si alguien sabe le recomiendo el dato ;) ).

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