De paseo

Como raro se me había pasado por alto escribir acá... me suele suceder, pero bueno, ya volví. En días anteriores estuve de viaje por lugares a pocos kilómetros de Bogotá, conocí unos geniales: Un pueblito de colores, uno tapizado por completo en piedra, uno que olía a cebolla lo suficientemente suave como para que fuera agradable, una laguna gigante con una playa blanca, una estación del tren donde ya no llega ningún riel, un monasterio ostentoso donde los monjes vivían como pobres y uno bastante normal donde vivían como reyes, varios museos y una cueva, monumentos a la libertad de mi país y una réplica de un pueblo indígena... hasta un pozo sin fondo... Todo en 4 días y enmarcados en un cansancio que a todas luces valió la pena =).

Para los que quieren ver:

Y de regalo les dejo el único caballo del mundo, supongo, que cuando ve que lo están observando mueve la crin a un lado como si se peinase, toma una ramita del piso para darse estilo y camina sinuosamente hacia el que tiene la cámara... Posando en todo su esplendor. 

 

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